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Actualidad

Paradigmas morales

Andan revuelas las aguas de la moral social. Llevamos ya varios meses, por no decir años, en los que parece que las noticias relacionadas con la moralidad del ser humano se están llevando toda la atención mediática. Y como suele ocurrir, no para bien. Centrémonos en dos modelos: Armstrong y la corrupción política. Ejemplos bien distintos, pero con algunos elementos comunes. Empecemos con el caso del ciclista dopado. El estupor y escándalo social conviven con un "se veía venir" que se ha podido escuchar por doquier.

Legislar al futuro

Vivimos tiempos de grandes reformas políticas y ebullición legislativa. No son pocas las decisiones del gobierno que están generando una fuerte polémica, tanto en el parlamento como en la calle. Un repaso muy general nos puede llevar a hablar de leyes como la reforma laboral o la nueva ley educativa. Cada gobierno pasa realizando su propia aportación a lo que ellos consideran su modelo de país. Esto tiene un doble efecto que es auténticamente interesate en política: las leyes que no lo serán frente a aquellas que pasarán a formar parte de la vida cotidiana de los ciudadanos.

Vivir en sistema

Cuando se explica el concepto de sistema en primero de bachillerato, los alumnos suelen expresar cierta perplejidad. No se entiende bien eso del sistema, y mucho menos la teoría de sistemas, el intento de encontrar leyes y principios que nos ayuden a explicar esa interrelación entre individuos y grupos. Y el caso es que, por desgracia, la actual crisis económica es un excelente ejemplo de cómo los grupos y los individuos propician el cambio social. En función de ideologías previas, cada cual busca su propio chivo expiatorio: los políticos, los banqueros.

El nacionalismo coherente

Revueltas como están las aguas de las naciones, no está de más recordar algunas ideas muy alejadas del debate político actual, pero quizás reveladoras para tomar una posición al respecto. A estas alturas de la historia, creo que todos deberíamos tener muy claro que los países y las naciones no son realidades sagradas e inamovibles. Pero igualmente, no podemos olvidar que la idea del estado nación surge a partir del siglo XVI, precisamente como solución a una organización política y económica ineficaz y atrasada, como era el feudalismo.

El veneno y el regalo

Hay una vieja idea presente en muchas mitologías, y que se ha filtrado incluso en más de un lenguaje, por la cual los regalos pueden llevar un veneno consigo. De la manzana envenenada al caballo de Troya, pasando por aquellas culturas en las que la reciprocidad está exactamente regulada, pues son claramente conscientes de que todo regalo encierra tras de sí una deuda. Se trata de constantes culturales e históricas que sin embargo siguen provocando cierto asombro cuando saltan a la luz pública.

Equilibrios y alternancias (de poder)

Una de las consecuencias que parecen derivarse de las últimas elecciones en España es la crisis, no se sabe muy bien todavía de qué tipo, del mayor partido de izquierda de España. Aquellos que se alegren, será probablemente porque algún beneficio obtienen: de otra forma es difícil no inquietarse ante un panorama político en el que el voto de izquierda se fracciona, mientras que los votantes del partido en el gobierno mantienen una fidelidad al mismo.

La corrupción: entre la moral y la política

La corrupción es uno de los escándalos habituales de nuestra democracia. Puede sonar contundente, pero es así. Me toca comprobarlo año a año cuando por estas fechas corregimos en clase ejercicios en los que hay que buscar noticias que reflejen la relación que hay entre ética y política. Todos los cursos se logra un resultado similar: la corrupción. Siempre es noticia y siempre es imagen simbólica, a juicio de los alumnos de 4º, de cómo se relacionan ética y política en nuestra sociedad.

La mayoría silenciosa

Llevamos un tiempo en el que da la sensación de estar fraguándose algo importante. Parece que no hubiera día en el que algún suceso o noticia no nos acercara un poco más a una reconfiguración de nuestra sociedad, sea a nivel político, económico o social. Es más que posible que sea sólo una percepción particular y que dentro de unos meses, no digamos ya unos años, nos habremos olvidado de primas de riesgo, rescates, manifestaciones multitudinarias o consultas independentistas.

Un verano para pensar

La canícula invita poco al pensamiento. Será también por el tópico aquel: en verano nunca pasa nada. Quizás sea este uno de los pocos tópicos que habría que salvar de la quema: qué tranquilo queda el mundo cuando dejamos de enredar en él. Apenas hay agitación y todo parece respirar una calma chicha. Eso es lo que permite que hechos menores reciban una atención desmedida. Acciones intrascendentes en las que apenas repararíamos si el galope del curso y la actividad diaria nos arrastraran como hacen de septiembre a junio.