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Actualidad

El nacionalismo coherente

Revueltas como están las aguas de las naciones, no está de más recordar algunas ideas muy alejadas del debate político actual, pero quizás reveladoras para tomar una posición al respecto. A estas alturas de la historia, creo que todos deberíamos tener muy claro que los países y las naciones no son realidades sagradas e inamovibles. Pero igualmente, no podemos olvidar que la idea del estado nación surge a partir del siglo XVI, precisamente como solución a una organización política y económica ineficaz y atrasada, como era el feudalismo.

El veneno y el regalo

Hay una vieja idea presente en muchas mitologías, y que se ha filtrado incluso en más de un lenguaje, por la cual los regalos pueden llevar un veneno consigo. De la manzana envenenada al caballo de Troya, pasando por aquellas culturas en las que la reciprocidad está exactamente regulada, pues son claramente conscientes de que todo regalo encierra tras de sí una deuda. Se trata de constantes culturales e históricas que sin embargo siguen provocando cierto asombro cuando saltan a la luz pública.

Equilibrios y alternancias (de poder)

Una de las consecuencias que parecen derivarse de las últimas elecciones en España es la crisis, no se sabe muy bien todavía de qué tipo, del mayor partido de izquierda de España. Aquellos que se alegren, será probablemente porque algún beneficio obtienen: de otra forma es difícil no inquietarse ante un panorama político en el que el voto de izquierda se fracciona, mientras que los votantes del partido en el gobierno mantienen una fidelidad al mismo.

La corrupción: entre la moral y la política

La corrupción es uno de los escándalos habituales de nuestra democracia. Puede sonar contundente, pero es así. Me toca comprobarlo año a año cuando por estas fechas corregimos en clase ejercicios en los que hay que buscar noticias que reflejen la relación que hay entre ética y política. Todos los cursos se logra un resultado similar: la corrupción. Siempre es noticia y siempre es imagen simbólica, a juicio de los alumnos de 4º, de cómo se relacionan ética y política en nuestra sociedad.

La mayoría silenciosa

Llevamos un tiempo en el que da la sensación de estar fraguándose algo importante. Parece que no hubiera día en el que algún suceso o noticia no nos acercara un poco más a una reconfiguración de nuestra sociedad, sea a nivel político, económico o social. Es más que posible que sea sólo una percepción particular y que dentro de unos meses, no digamos ya unos años, nos habremos olvidado de primas de riesgo, rescates, manifestaciones multitudinarias o consultas independentistas.

Un verano para pensar

La canícula invita poco al pensamiento. Será también por el tópico aquel: en verano nunca pasa nada. Quizás sea este uno de los pocos tópicos que habría que salvar de la quema: qué tranquilo queda el mundo cuando dejamos de enredar en él. Apenas hay agitación y todo parece respirar una calma chicha. Eso es lo que permite que hechos menores reciban una atención desmedida. Acciones intrascendentes en las que apenas repararíamos si el galope del curso y la actividad diaria nos arrastraran como hacen de septiembre a junio.

Votos y pitos

Año 2080. Festival de Eurovisión. La canción española gana el festival gracias a los votos de los dos últimos participantes, Cataluña y País Vasco, que han otorgado doce puntos al país al que pertenecieron durante tantos siglos. La euforia se desata en lo que antaño fuera la piel de toro, calificativo que ha quedado obsoleto por la independiencia política de dos de sus regiones. Es más que posible que esta situación les pueda parecer utópica a unos y desastrosa a otros.

La realidad económica

Por desgracia estamos bastante acostumbrados a oir esta expresión. Como si nos bastara con el mundo físico, otros muchos vienen a acompañarlo y a ejercer una influencia muy notable en nuestros días. Una nueva metafísica viene a presentarse ante nuestros ojos, precisamente ahora que parecía que habíamos abandonado cualquier ímpetu especulativo alrededor de la realidad.

Izquierda, expropiación y moralismo político

Una de las cuestiones más antiguas de la filosofía política trata de establecer la relación existente entre la ética y la política. Y en este ámbito, la tradición marxista siempre ha mantenido una postura de vanguardia. Hay en el marxismo una doble actitud ante la moral: por un lado se la critica como uno más de los elementos de la superestructura, pero por otro se evita cualquier tipo de amoralidad, ya que se habla de la igualdad esencial del ser humano y la solidaridad entre los pueblos.