¿Por qué una televisión "vale" más que una manzana? · Filosofía
Decir a estas alturas que la economía es una disciplina muy compleja sería descubrir el mediterráneo. Uno de los aspectos que restulan muy llamativos y curiosos es la teoría del valor. Hay una pregunta esencial que trata de responder esta teoría, que no es otra que la siguiente: ¿De dónde procede el valor económico de las cosas? ¿Qué es lo que hace que una cosa valga más que otra? Lo curioso es que solemos adoptar ante las distintas realidades económicas lo que desde la fenomenología se llama “actitud natural”: pensamos que hay realidades que “valen” más que otras, y que es normal que así sea. Llegamos a pensar que este “valor” es incluso objetivo o natural: es normal y de sentido común que una televisión sea más cara que una manzana, porque entre otras cosas estamos acostumbrados a ir al supermercado y ver el precio de las manzanas.
Sin embargo, esta “actitud natural” no es la más adecuada cuando de conocer los mercados se trata. Por así decirlo, no es objetivo y “normal” que unas cosas valgan más que otras, sino que es el resultado de la acción convencional del ser humano. De hecho, a lo largo de la historia los economistas no se han puesto de acuerdo en qué es lo que determina el valor de una cosa: Marx pensaba que era la cantidad de trabajo necesaria para producir la mercancía. Dicha cantidad se puede medir por el número de horas trabajadas. ¿Basta con eso? Evidentemente no. Entre otras cosas por un motivo central: no todas las horas de trabajo son “valoradas” de la misma manera. Por poner un ejemplo: el trabajo manual o el físico se remunera mucho menos que el trabajo intelectual, lo que tendrá una consecuencia directa: lo que se produce con trabajo “físico” es más barato que aquel producto en el que sea necesario un trabajo distinto.
Otro criterio bien distinto, sería el que relaciona el valor de cualquier mercancía con su oferta y su demanda. La mercancía cuya demanda es muy alta y cuya oferta es escasa resulta ser más cara que aquella cuya oferat es alta y cuya demanda es escasa. ¿Contesta esto al problema contenstado? Me parece que no. Lo que habría que preguntarse es por qué un producto es demandado u ofertado en una sociedad concreta y en un periodo de tiempo concreto. Desmbocaríamos, probablemente, en otro criterio bien distinto: la oferta y la demanda depende de la utilidad. Nadie ofercería cubitos de hielo a los esquimales, ni sistemas de calefacción a los habitantes de un país donde las temperaturas mínimas sean de 20 grados. Por otro lado, estaría la cuestión de si la utilidad es una propiedad objetiva de las cosas, o depende de nuestra apreciación. Como véis, una cuestión tan sencilla como ¿por qué las cosas valen lo que valen? resulta ser bastante más complicada de lo que cabría esperar. Cantidad de horas trabajadas, oferta, demanda, utilidad… ¿Cómo lo véis vosotros? ¿Qué determina el valor económico de cualquier objeto?
Más anotaciones relacionadas
10 comentarios a “El valor de las cosas”
» Escribe tu comentario
Bonita cuestión para la que, por supuesto, no tengo respuesta. Recuerdo que una vez leí una sentencia de un tribunal (¿era el Supremo?) diciendo que el valor era una entelequia. No obstante, lo que sí podemos conocer es el precio de las cosas, por ejemplo como resultado del cruce entre la oferta y la demanda (matizado por el marketing y otras variables), luego el precio sí podría servir como valor de mercado, pero el VALOR (en mayúsculas) me parece que es imposible de determinar objetivamente. Luego (aludiendo al título de tu nota) sí podríamos decir que un televisor tiene un precio superior (salvo en situaciones extremas) que el de una manzana pero ¿mayor valor? No sé.
Muy acertado tu comentario. Evidentemente, en la anotación se juega (intencionadamente) con el doble sentido de la palabra valor: el económico (=precio) y el moral.
Sin embargo, incluso al nivel del precio podríamos seguir planteando la dificultad: ¿basta sólo con la oferta y la demanda para explicar el precio de las cosas? Son importantes, pero no son suficientes: hay que rpeguntarse por qué la oferta y la demanda se comportan así, y volveríamos a la cuestión de la utilidad. Y refiriéndonos exclusivamente al precio: ¿por qué es más caro un televisor que una manzana? La cuestión puede parecer estúpida (hablando ya sólo desde un punto de vista económico), pero a mí no me lo parece tanto…
¿Y por qué es más caro un televisor que otro? ¿Y una manzana más cara que otra manzana?
Parece que solo en un mercado teórico (denominado perfecto) en el que se cumplan unas condiciones (imposibles de cumplir) se determina el precio con la oferta y la demanda. Pero, como dice Sampedro en El mercado y la globalización, en el mundo real nos enfrentamos a un mercado imperfecto porque el comprador (y también el vendedor) carece de la información necesaria, además movido por la publicidad y en mercados con suministradores que, en ocasiones, manejan a su antojo por su condición de monopolistas. Vamos que creer en la famosa mano invisible es como creer en una verdad revelada que no se puede demostrar.
Desde luego, lo que no rige el valor de mercado de las cosas, es el libre juego de intereses, de oferta-demanda. Vamos, que no hay mano invisible aséptica ni neutral. Por eso, no creo que la utilidad, en nuestros días, sea lo que primariamente cree los precios y/o valores. Como bien apuntais ambos, los criterios de utilidad, en función de necesidades creadas, se nos imponen en cierta forma desde el marketing y otras cuestiones publicitarias. Ay…. si comprásemos únicamente lo que nos es útil… -aunque esto fuera bastante…
Para mi una buena respuesta a estos interrogantes lo da Ken Wilber, el filosofo americano actual, el cual distingue entre tres tipos de valor de las cosas, usando como punto de partida la noción de holón de Arthur Koestler.
Nota: Según Koestler, toda la realidad estaría compuesta por holones, que son simultáneamente totalidades y partes. Una célula seria una totalidad en si misma, y simultáneamente una parte de una manzana (por ejemplo).
Un VALOR SUSTRATO, por el que todo tiene el mismo valor desde un punto de vista más profundo. Una manzana y un ordenador serían igualmente valiosas como manifestaciones de la realidad.
Un VALOR INTRÍNSECO, por el que un holón más profundo (que integre más totalidades/partes) tendría más valor. Por tanto, un ordenador tendría más valor intrínseco que un microprocesador.
Un VALOR EXTRÍNSECO, en función de la importancia que tiene un holón como parte constituyente de otro, y que hace que el superior dependa de él para sobrevivir. Por tanto, un microprocesador tiene más valor extrínseco que un ordenador, ya que sin esta parte, el ordenador no puede existir.
Aplicado al tema económico, normalmente un coche normal vale más dinero que un litro de gasolina, pues en el mundo actual damos más importancia al valor intrínseco de las cosas, … mas … si desapareciera el petróleo de la faz de la tierra, el coche de gasolina dejaría de existir, por el valor extrínseco de la gasolina.
Creo que la economía actual comete un grave error filosófico de partida, que es tender a negar el valor extrínseco de las cosas (cosa que hace también con el valor sustrato). Y aquí vienen a mi entender los grandes problemas ecológicos y sociales actuales.
Es decir, y centrandome en vuestro debate, el precio se fija actualmente con una serie de mecanismos tanto objetivos (oferta y de demanda, trabajo, materias primas, etc.) como subjetivos (utilidad, moda, marketing, etc.) que a mi entender, VALORAN PRINCIPALMENTE LO INTRÍNSECO, y esa visión parcial del problema nos esta creando graves crisis en otros aspectos de la realidad cotidiana de las personas.
Me he enrollado un poco, lo siento.
Interesante cuestión si al termino ?valor? le pretendemos poner ?precio?. Pero dejadme que desplace el problema a otro término ?necesidad?. Creo que todos pactaremos que el valor de una televisión con respecto a una manzana es el de las circunstancias que las rodean. Dos ejemplos la manzana de Adán y Eva tienen un valor incalculable, superior al de cualquier televisor y segundo ejemplo en medios extremos (perdidos en un desierto) es más valiosa una manzana que un televisor. Que hace que en situaciones tan diferentes el valor de la manzana sea superior al del televisor? Creo que la necesidad. Esta es una respuesta que abre otros interrogantes, como el de definir ?necesidad?.
si un televisor cuesta mas que una manzana ¿por que no nos comemos un televisor?¿por que no vemos una manzana?
cada cosa tiene su valor segun la nesecidad de la persona y segun su ideologia
para las personas que viven en un mundo en el que no pueden subsistir sin la música, la television, y todos los demas articulos electricos que no tienen utilidad esclusiva. Esas personas prefieren el televisor en ves que la manzana, en cambio una persona que viva en un mundo en el que si se daña su televisor puede seguir viviendo una vida normal leyendo un libro. Esa persona escogeria la manzana.
pero yo escogeria las dos ya que se han convertido en una nesecidad
¿el valor de las cosas es mas importante desde un punto de vista moral o material?desde su punto de vista
Interesantisimo post y sobresaliente el comentario de nachusgalaicus sobre Wilber y Koestler (¿muy enrollado? creo que te falto enrrollarte mas! :) A mi me encanto como venias. Puedes seguir en mi blog si quieres! :) )
respecto al post, recuerdo que cierto profesor de edicion editorial nos explicaba que el precio de un libro es el resultado del conflicto del valor material versus el valor simbolico del mismo.
Es decir, el valor “material” (papel, encuadernado, cartulina de tapa, impresion) versus su valor “simbolico” (cuanto cuesta en el mercado de acuerdo a la demanda. Si el consumidor o no esta dispuesto a pagar ese dinero por ese libro, ese texto, ese autor, esa editorial)
Para poner otro ejemplo. ¿Porque valen millones un Picasso, un Van Gogh?
Y aun mas claramente conflictivo (era la idea del autor, creo yo: poner en relieve ese conflicto) ¿porque vale tanto un Warhol?
O un Duchamp!
En el arte se ve mucho mas claramente que en las industrias culturales la manifestacion de ese conflicto entre valor simbolico y valor material.
Hay algo tambien de “valor subjetivo” y “valor objetivo” en ello.
Al respecto, creo que quien tambien nos podria aportar algo es Georges Bataille y su nocion de “gasto improductivo”. Su teoria del excedente. La “Parte maldita.”
Voy a ver de repasar aquel material y eventualmente regresare a este magnifico post (el cual me alegro muchod e haber encontrado :) ) para continuar el debate de estas ideas.
Saludos,
yi
El Valor de ambos lo determinaran los factores externos bajo los cuales se presentan tanto la manzana como el televisor, imaginense por un momento que sea para un granjero ó agricultor de manzanas, o para un empleado ensamblador de la Phillips o de la Sony, esto ya introduce un cambio de valores. En aparte que las circunstancias se trasladen hacia una zona donde el televisor no capte ninguna señal de antena de ningun canal, y que ademas se le añada que se tengan pocas provisiones para la alimentacion del individuo que le va tovar evaluar el valor de estos bienes. Ahora en condiciones normales de produccion y consumo, tendrá realmente mayor valor aquel bien o producto en el que se hayan invertido mas horas de trabajo y muchos materiales en su produccion. Esto es solo una reflexion. Saludos
Escribe tu comentario
Trackbacks a “El valor de las cosas”
Para marcar una referencia o hacer un trackback a esta anotación utiliza esta URL
-->