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Ideas y palabras compartidas

Esta no es una bitácora personal
Desde que comenzó todo esto (hace ya más de un año), han ido apareciendo aquí ideas y argumentos de lo más variopinto, que han ido dando una identidad a esta bitácora. Los que han entrado en ella más de una vez (basta con una semana) conocen a la perfección (o al menos eso creo yo) de qué se habla aquí, y cuál es el fin de todo esto: como dice el título de la anotación, compartir ideas y palabras. No se quiere convencer a nadie de nada, ni propagar ningún tipo de ideología concreta. Como mucho, el objetivo sería convencer sólo de una cosa: que la realidad tiene una dimensión problemática que debería obligarnos a pensar sobre ella. En definitiva, que la filosofía (entendida de un modo amplio, como reflexión y crítica de la realidad) tiene sentido, y merece la pena adentrarse en ella. ¿Por qué digo todo esto" Pues porque, de ciento en viento, veo que hay aportaciones de gentes que tratan de hacerse una idea de cómo soy, de cuáles son mis ideas políticas, de mis gustos personales... En definitiva, de mi forma de ser. Nada tan errado como eso. La filosofía es la protagonista de esta bitácora y no yo. Este lugar no pretende ser un retrato del autor. En el tiempo que llevamos aquí me han acusado de ir en en contra del PSOE y, recientemente, en contra del PP, cuando ninguna de las categorías de la bitácora habla sobre política (sólo, ocasionalmente, alguna anotación de actualidad). ¿De dónde viene este afán de conocer a los demás" ¿Por qué este interés en querer saber si me identifico con un partido o con otro, o en atribuirme ideas que no expreso" ¿Por qué personalizamos en nuestros comentarios, cuando lo que deberíamos hacer es argumentar" Puede que sea inevitable que volquemos aquí nuestras filias y nuestras fobias. A lo mejor no podemos dejar de sentir más simpatía hacia el contenido de unas bitácoras que hacia otras, hacia un equipo de fútbol que hacia otro, hacia un partido o hacia otro. Pero de ahí a pretender adivinar quién y cómo es el que diariamente escribe en una bitácora va un abismo. Para eso están las bitácoras personales, en las que la gente cuenta sus batallas, sus ideas y opiniones, y, faltaría más, no tengo nada en contra de eso. Pero sí me parece un despropósito querer fijar una identidad sobre los autores de bitácoras que no hablan de sí mismos, más aún cuando escribir una anotación representa un tanto por ciento casi insignificante en su actividad diaria. Al menos por todo lo escrito, y por lo que venga, quiero dejar una cosa bien clara: yo no soy esta bitácora. Esta bitácora está hecha sólo de ideas para ser discutidas. -----