Listas, audiencias y la llamada blogosfera. · Internet
Cuando empecé en esto de las bitácoras, Daniel me advirtió de que éste era un mundo muy particular, con grupos un poco cerrados y competencias por las visitas y los enlaces. De vez en cuando he podido leer por ahí alguna anotación que me ha ido confirmando lo que me dijo Daniel. Pero en los últimos días, desde que Bitácoras.com ha publicado la lista de las 500 bitácoras más enlazadas, parece que esto fuera una competición: bitácoras que celebran el puesto que ocupan, otras que recelan del sistema empleado para la clasificación, o los que intentan buscar enlaces para ascender en la lista. A veces me da la sensación de que los que utilizamos este medio padecemos una nueva enfermedad, que podríamos llamar “blogitis” o, traducido al español, “bitacoritis”.
Puede que el hecho de que escribamos diariamente (o casi) nos lleva a pensar que merecemos algún tipo de recompensa o algo parecido. El caso es que a veces parece que la bitácora nos tuviera un tanto absorbidos, y no nos diéramos cuenta de que el mundo es bastante más grande que esto. Por eso, quizás habría que hacer una pequeña llamada a la sensatez: ninguno de nosotros (ni siquiera los grandes “gurús”) es actualmente una referencia en la formación de opinión o algo parecido, ni nadie puede desde una bitácora sustituir a los medios tradicionales. Hablando un poco de nuestra experiencia, el número de visitas es satisfactorio, pero modesto: alguna vez sobrepasamos las 400. Sin embargo, la mayoría de las visitas llegan a través de buscadores, lo que quiere decir que el grupo de lectores habituales es bastante reducido: si a este grupo se le restan los amigos, nos hacemos la idea de la influencia que esta pequeña bitácora de filosofía puede tener. Prácticamente nula, y creo que análisis es extensible al 98% o 99% de las bitácoras.
Por eso, quizás deberíamos dejarnos de elitismos absurdos, o de competencias que son más propias de los patios de los colegios. Dejémonos de envidias o de aspiraciones estratosféricas que, hoy por hoy, sobrepasan la capacidad de las bitácoras. No merece la pena discutir ni pegarse por un enlace o por 100 visitas más. El artículo de Mangas verdes me parece revelador (y les felicito desde aquí): hay medios mucho más masivos e influyentes. Escribamos e intercambiemos opiniones pero sin afanes de audiencias, reconocimientos, gloria, fama o estrellatos, que de momento se reparten a través de otros medios. ¿El sentido de todo esto? Al menos para mí, poner a disposición de la gente “virtual” contenidos de tipo filosófico, y a menudo pueden ser más útiles los recursos que enlazamos con el hipertexto que mi propio punto de vista. Que el visitante virtual y eventual pueda encontrar en la bitácora un contenido que le interese. Tener abiertos a la vez más de 200 debates. Lo demás, sería desproporcionado. Dejémonos de enfrentamientos y luchas internas. Que haya paz.
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14 comentarios a “Que haya paz”
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totalmente de acuerdo.
de hehco ya esta empezando a hartarme semejante ombliguismo
Yo, personalmente, no observo a nadie discutiendo o pegándose por un enlace o por 100 visitas más. En el resto del análisis y en lo que respecta a valorar los weblogs en la importancia actual que tienen, de acuerdo. Pero insisto en que yo no veo ese ansia de notoriedad en forma de visitas o rankings.
Pues sí, tienes mucha razón en este artículo. Dejemos que el rio corra solo y ya veremos mas adelante si esto es tanto como dicen o es simplemente una parte de internet en la que nos lo pasamos genial :)
Te devuelvo el piropo, pero acrecentado. Me parece que tu post es muy oportuno, debatir no está reñido con la cordialidad. Las glorias y las famas no se conquistan a la fuerza.
Un saludo.
Perdón, cambio “las glorias y las famas” por 2la admiración y el respeto” :)
Un saludo.
Estoy de acuerdo con Antonio. Por otra parte, el estar pendiente de las visitas que tiene el weblog de uno creo que es algo inherente al ser humano, todos tenemos cierto grado de vanidad y nuestro ego tiene que ser alimentado de alguna forma.
Respecto al universo de lectores en la blogocosa hispana, creo que es un reflejo de la audiencia general que hoy por hoy tiene internet en España: somos muy pocos. Pero poco a poco irá aumentando, y bien es cierto que un blog no llegará a tener la influencia de un medio de comunicación, pero dado que el tipo de público es muy diferente, y a la fragmentación que poco a poco irán sufriendo los medios, será interesante ir viendo las tendencias…
Estoy de acuerdo con Antonio Ortiz, no veo ninguna guerra.
Yo controlo mis visitas porque tengo la curiosidad de saber qué despierta más interés en mis lectores, pero evidentemente eso no va condicionar sobre lo que escribo, que es exactamente sobre lo que me apetece.
¿Y lo de las listas? Pues yo empecé a poner botones en mi blog porque me parecía un agradecimiento a aquellos metablogs que me referenciaban, o sea todo lo contrario a un cierto afan de protagonismo.
Y de verdad, te digo sin ninguna maldad, me extraña tu artículo cuando tú mismo tienes el banner que revela tu posición en el top 500 ;)
Que yo también lo tengo ¿eh?
No nos vamos a engañar: controlamos nuestras visitas (como casi todos), pero sin ensimismarnos en ellas. Y claro que nos gusta recibir comentarios y ‘feedback’, sobre todo porque este blog está orientado a la formación de pequeños debates.
Pero una cosa es eso y otra distinta es que nos podamos creer que esta página es de veras influyente. Nos conformamos (y alegramos) con que sea útil.
Y si, Sonia, es verdad, tenemos el banner del top500 de bitacoras.com, pero Miguel, el escribano, no tiene nada que ver con que aparezca por aquí. Eso es cosa mía. Mea culpa! ;-)
Muy buena la entrada.
Hice trackbacks a la noticia pero parece que ná de ná :(
Bueno, tan sólo añadir un par de cosas: los botones y banners, como bien explica Daniel, los pone ahí el querido “webmaster” (o sea, él…), y en cuanto a los enlaces, los primeros que aparecieron en la página los seleccionó él, y algunos otros se los he sugerido yo. Siempre hemos enlazado a quien nos lo ha pedido (al menos que yo recuerde…)
Y en cuanto a la “guerra”, creo que no es novedad (he visto ya varias anotaciones al respecto), pero tampoco hay que darle mayor importancia. Por eso, coincido con Morri: sigamos pasándolo bien…
No te olvides - si hay que ponerse hacer números - que hay personas que utilizamos bloglines o cualquier agregador y no pasan por tu página, vamos que no los puedes contabilizar como visitas.
Teniendo en cuenta lo que dices, más motivos aún para no andar pendiente de las visitas o de las “influencias” de nuestro blog, ¿no?
Fantástico artículo Miguel. Has dicho justo lo que pienso a diario. De verdad que no soporto a esos que se llaman “gurús” e influyentes. Y menos a los que les dan coba…
Sólo una aclaración. Respecto a este comentario:
“Siempre hemos enlazado a quien nos lo ha pedido (al menos que yo recuerde…)”
No es del todo correcto (aunque has dejado la puerta abierta a que no te acuerdes ;)
A mí me enlazáis pero jamás os lo pedí…
Jaime, en algunos casos no hace falta ni pedirlo ;-)
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