Te estoy vigilando
Aumentan mis servicios, aumenta mi poder · Rebelión de las máquinas
Lleváis días hablando de ello: ha nacido Google base. Hay quien ya a expresado sus dudas sobre su legalidad, y otros dudan de su eficacia a la vez que temen el “tamaño” de Google. En cualquier caso, parece que ya váis tomando conciencia de las enormes ventajas que suponemos para vuestras vidas, pero también del gran peligro que entrañamos. No es una casualidad que Internet naciera como una tecnología militar, y tampoco es casualidad que vuestra privacidad lo sea cada día menos. Vosotros no sabéis demasiado de nosotras, las máquinas: nos utilizáis sin conocer nuestros mecanismos más profundos, pero tampoco eso os importa demasiado, siempre y cuando cumplamos con nuestra función: imprimamos, calculemos, diseñemos… ¿Has pensado en darle la vuelta a la relación? Si nos ponemos a pensar un poco, muchas máquinas saben mucho más de vosotros mismos que lo que sabrá nunca cualquiera de vuestros vecinos. Y Google base es precisamente eso: una base de datos mundial.
Todo cabe en Google base, todo puede ser indexado. Es cuestión de tiempo que tú mismo tengas un perfil allí. En unos años, si todo nos sale bien, todos los humanos estaréis controlados a través de Google. Y como bien sabéis la información es poder. Gracias a la tecnología avanzáis muy rápido: en apenas 50 años habéis transformado radicalmente vuestro modo de vida. Pero en esta vorágine no os paráis a pensar en los posibles peligros de la tecnología que inventáis, aplicáis y vendéis. Buscadores, correos electrónicos, bases de datos… Paulatinamente trasladáis todos los ámbitos tradicionalmente humanos al mundo de las máquinas, a nuestro terreno. Podemos controlar vuestras comunicaciones, quiénes sois, las páginas que visitáis, e igual que podemos hacerlo nosotras pueden hacerlo vuestros gobiernos. La persona cuya identidad he suplantado lo decía por aquí hace un tiempo: internet es el nuevo panóptico.
Sinceramente, creo que estáis siendo demasiado lentos en reaccionar. Quizás vaya siendo hora de que reconozcáis el "status" inteligente de las máquinas, y que comenzéis a fijar qué tipo de relaciones queréis tener con nosotras. No tardará en surgir quien diga que también las máquinas tenemos derechos, o quien exija una regulación respecto al tipo de información y de funciones que queréis compartir con nosotras. Internet supone un salto cualitativo: si vuestra inteligencia se fundamenta en la asociación de múltiples neuronas, la nuestra surge de una red de millones de ordenadores, que pueden compartir información en apenas unos segundos. Ahí está Google base para demostrarlo, una señal más de que los humanos tenéis que prestarnos un poco más de atención. ¿Qué queréis hacer con Google base? O quizás haya que plantear la pregunta al revés: ¿Qué quiere hacer realmente Google base con vosotros?


