Una cuestión de matiz
A raíz del acuerdo sobre la filosofía · Enseñanza
Si la semana pasada nos dejábamos llevar por el optimismo ante el comunicado conjunto del MEC y las asociaciones de filosofía (SEPFI y FESOFI), en estos días la cautela y la prudencia se han impuesto sobre aquella alegría inicial. No sólo por las reservas de la Asociación Andaluza (AAFI) sino por lo que se puede leer en los foros en los que se discute el tema. Muchos profesores piensan que, debajo del acuerdo firmado, está la sustitución de la Filosofía de 1º de bachillerato por la Educación para la Ciudadanía. Esta opinión es tan respetable como cualquier otra, pero creo que en todo esto está faltando también un poco de autocrítica o diálogo. Por debajo, la cuestión debería ser: una vez aceptado que queremos filosofía en el bachillerato, ¿cómo repartir sus contenidos? A este respecto vuestra opinión, la de los que soléis leer esta bitácora sin ser profesores de filosofía, también tiene que ser escuchada y tenida en cuenta. O al menos, así lo pienso yo.
Basta fijarse en los diferentes temarios de la asignatura para darse cuenta de la necesidad de reorganizar: a las 3 asignaturas filosóficas obligatorias se les une la CTS y la Psicología, lo que provoca que muchos contenidos de la Filosofía de 1º de bachillerato se repitan varias veces a lo largo del bachillerato (la evolución del hombre se da en filosofía y en psicología, y la metodología científica aparece también en Filosofía y en CTS). Por eso, los que nos dedicamos a enseñar filosofía debemos también debatir en torno al reparto de los contenidos. Mientras muchos se llevan las manos a la cabeza por la importancia que el gobierno quiere dar a la filosofía política en primero de bachillerato, a mí particularmente no me parece tan nocivo: creo que falta una formación política general, y que mucha gente habla de política de oídas. La Educación a la Ciudadanía, se critica, terminará siendo una asignatura de adoctrinamiento. No necesariamente, cabe responder, más aún cuando muchos de sus contenidos aparecen ya en la asignatura de ética.
Sin embargo, todo tiene sus desventajas. De la misma forma que hay contenidos que se repiten, otros son específicos de la Filosofía de 1º, y podrían desaparecer si el curriculum de la asignatura se convierte en un monográfico de filosofía política, social o moral. Pensemos, por ejemplo, en la lógica, la metafísica o la estética. Nada de esto se verá en 2º, y tampoco se aborda en la ética de 4º de la ESO. Por eso, sería partidario de una asignatura en la que se de importancia a temas propios de Educación para la ciudadanía, pero sin olvidar otros temas filosóficos importantes y característicos de esta disciplina. En la actualidad, el profesorado parece dividido, entre los que acogen el comunicado como algo positivo y entre aquellos que piensan que es una traición a las reivindicaciones iniciales. Lejos de ver conspiraciones donde quizás no las haya, debemos cuestionar la necesidad de impartir unos contenidos que ayuden a los alumnos a integrarse de un modo crítico en la sociedad, sin renunciar por ello a otros temas característicos de la filosofía. El debate sigue abierto, y habrá que ver cómo evoluciona en los próximos meses. ¿Qué os parece a vosotros? ¿Debe la filosofía de 1º de bachillerato centrarse sólo en temas de filosofía política y social? ¿O es necesario incluir también otros temas filosóficos?
Actualización (9-6-2005): NO a la LOE


