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¿Hacia una filosofía de la red?

La necesidad de pensar la red

En estos días hemos empezado tema nuevo: el conocimiento humano. En una introducción general se hace casi imprescindible citar la red como uno de los lugares en los que está el conocimiento. Una referencia no exenta de tono crítico: quizás la sociedad del conocimiento nos esté haciendo a todos un poco más ignorantes. Pero no es este el tema de hoy. La cuestión es que no son pocos los temas en los que se termina colando Internet: hablar de democracia puede traer consigo una alusión clara y directa: hay maneras de democratizar la política a través de la red, desde el voto digital hasta las redes sociales. Y se podrían poner muchos ejemplos. Una reflexión que viene obligada entre otras cosas, por el "público" al que se dirige un profesor de secundaria: nuestros alumnos han nacido ya en un contexto digital. Lo cual no quiere decir que sean expertos informáticos, pero sí que conocen de cerca la red y sus posibilidades, al menos con la superficialidad inherente al de todos los usuarios que pululamos en la red. El esfuerzo didáctico no es sólo eso: quizás esté llegando el tiempo en el que se hace necesaria una contribución filosófica al estudio y comprensión de la red.

Me temo que no es algo a lo que desde la filosofía "académica" y "oficial" se esté prestando demasiada atención. Internet está ahí, y los autores consagrados lo utilizan como consideran oportuno: tienen sus páginas web, sus correos de contacto en algunos casos, e incluso alguna página en redes sociales. Pero se echan de menos textos que aborden la red desde un punto de vista filosófico: qué es la red, qué cambios ha introducido, cómo afecta al ser humano, cuáles son sus implicaciones culturales... Es más que llamativo que se estén elaborando importantes discursos desde otras disciplinas, como el arte, la política o la sociología. Y sin embargo parece no haber un interés muy extendido desde el campo de la filosofía. No es difícil encontrar textos con alusiones indirectas: cómo puede afectar la red a la política, a la ética, etc. Pero no una filosofía de la red en sentido estricto. Internet, de por sí, tiene la suficiente riqueza conceptual y de significados como para pensar al respecto, en lugar de intentar readaptar las disciplinas existentes a los nuevos tiempos.

A mi entender es cuestión de tiempo que se vaya consolidando una rama específica. El problema está en que quizás la filosofía esté llegando demasiado tarde. En lo que los que pueden dedicarse al asunto se deciden, otros intereses, inquietudes y presupuestos están realizando esta tarea: la de pensar la red y ofrecernos una red ya pensada, completa, terminada. La red es esto, y sirve para esto, aquello y lo de más allá. Estas son las normas y vale porque es así, porque la comunidad lo ha creado. Una concepción un tanto simplista. Hay tanto y tanto por pensar, desde el software libre a Wikipedia, pasando por la creación y gestión del conocimiento y los productos culturales, que habría que ir despertando a la filosofía del letargo que parece estar sufriendo. No porque Internet sea lo más importante de nuestras vidas. Pero sí porque es una más de las posibilidades que nos ofrece la tecnología y que tiene una presencia social innegable. No vaya a ser que tengamos que hace el planteamiento inverso, planteando la hipóteis de que los manuales de filosofía del próximo siglo aludan a que los pensadores de nuestro tiempo han sido los fundadores de Linux y Drupal. ¿Acaso estará la filosofía emigrando de las universidades a otros lugares"