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A la búsqueda del filósofo alegre
Gargamel, autor de Verdad y método y representante de la hermenéuticaContar entre el grupo de amigos con gentes que no se dedican ni a la docencia ni a la filosofía es para muchas cosas una suerte. Para empezar, no se habla de la educación (a no ser que saque yo el tema...) y para continuar suelen salir bromas y chanzas relacionadas indirectamente con la filosofía, lo que ayuda a poner los pies en el suelo. Expresiones que tienen su gracia, o al menos a mí me lo parece: para ellos Gargamel es el autor de Verdad y método y Soter, Vitis, Weber y Popper son algunos de los filósofos más importantes del siglo. Por no mencionar cuando dicen cosas como "dále a la hermenéutica, González" o sueltan abiertamente que "nichi" estaba pirado. Jankélévitch(enlace en francés) es para ellos el mejor triplista de la selección serbia. Hay quien dice que da igual que Platón fuera ateniense o macedonio (no tengo muy claro si se refiere al postre de frutas) y, entre burlas y veras, alguno ha dicho más de una vez que "los filósofos son unos amargaos" o que tienen "mirar avieso". Recientemente hablábamos sobre esta idea y me retaban a que pusiera un ejemplo de filósofo "alegre". ¿Es fácil superar el desafío"

Inmediatamente podríamos pensar en el propio Nietzsche pues su filosofía es, entre otras cosas, una encendida defensa de la vida. Sin embargo, la locura en sus últimos años de vida es un hecho innegable, y a juzgar por la acidez de sus críticas es fácil pensar que no fuera precisamente la alegría de la huerta. Los últimos diálogos de Platón tampoco dan la sensación de que fuera jovial, y los encontronazos entre Schopenhauer (el "modelo" de amargado, para uno de mis amigos) y Hegel no son tampoco el mejor ejemplo. ¿Y los estoicos" ¿Desearíamos vivir con un estoico al lado y esa desafección por la vida, esa preparación permanente para la muerte en que consiste su vivir" Más filósofos que nos proponen disfrutar de la vida: los epicúreos y los utilitaristas. Nos aconsejan los primeros el goce moderado de los placeres, mientras que los segundos sugieren buscar la máxima utilidad en nuestras acciones. ¿Diríamos que se trata de formas entusiastas de pensamiento"

El caso es que habría que encontrar un filósofo que cumpliera dos características: que hubiera sido alegre durante su vida y que su filosofía provocara alegría en el lector, una especie de "efecto Mozart" en el mundo de la filosofía. El problema es que no me parece nada fácil encontrar a este filósofo. Quizás porque la propia vida invite poco a la alegría o porque la filosofía exija una pose de seriedad: da la sensación de que en el momento en que piensa, el ser humano se transfigura, muda su gesto y frunciendo el ceño dispara su mirada al abismo más profundo de las ideas. No soy experto en vidas de filósofos ni tampoco, por supuesto, en todas las grandes propuestas de filosofía. No obstante me da la sensación de que la filosofía no puede evitar torcer el gesto de quien se acerca a ella. Otra cuestión que convendría plantear es la siguiente: quizás no sea responsabilidad del propio filósofo, sino de aquello que la vida tiene que mostrarnos. Quizás tomar conciencia de nuestra vida y el mundo en que se desarrolla vaya aparejado a una pérdida irremediable de esa alegría inconsciente que es fácil detectar en muchos de los que no prestan atención a estas cuestiones. ¿Alguien me echa una mano y ofrecemos ejemplos de filósofos o filosofías "alegres" para que mis amigos puedan ver una cara distinta de la filosofía"

Miguel, comparto contigo que no es tan fácil encontrar filosofías alegres, pero yo me las he encontrado. Destacaría la filosofía de Leonardo Polo. Tiene una visión tremendamente positiva y alegre por dos razones -al menos-. Parte de la realidad de la creación, lo que da una raíz positiva a la existencia; todo su pensar gira en torno al "ser personal" y la persona es coexitencia -nunca soledad- y radicalmente libre y creciente. Una afirmación que me parece genial, simple pero que va al fondo de la cuestión antropológica es que "todo hombre es hijo". Esto, tomado en su realidad trascendental, aporta una luz magnífica a la antropología. Además, cuando dialoga con los grandes, no los niega o critica amargamente, sino que intenta ver lo que vieron y ver más: superar por elevanción. Algo semejante vi en Tomás de Aquino, aunque lo conozco menos, la verdad. En todo caso, si bien Polo no es tomista, comparte lo esencial con él.

No puedo decir más que... SOMBRERAZO, SOMBRERAZO. Y a ver si nos preparas un trabajito con vida, obra y milagros de Leonardo "Solo", que parece el único y solitario filósofo que ha sabido disfrutar la vida... ¡seguro que estaba marginado! Un saludo.

Richard Rorty me parece un filósofo alegre en los dos sentidos que planteas. Por otro lado, también me parece alegre el Albert Camus de la tercera época - el que recupera el Mediterráneo y cierto clasicismo.Por hablar de dos autores que me gustan. Supongo que no hay una proporción de cenizos en el mundo filosófico mayor que en otros ámbitos o que los depresivos tiendan hacia la filosofía --- Antes al contrario. En la psicomedicina clásica el temperamento melancólico - el de la bilis negra - se asociaba no tanto al filósofo como al artista (por eso los poetas tiene esa obsesión por la página en blanco y la tragedia del silencio). Creo que la actividada racional se asocia más con la flema. También pudiera asociarse en algunos casos con la bilis y el carácter colérico ( como Cristo en el templo o Nietsche en la Academia. La filosofía me parece una actividad alegre, salvo cuando algún idiota se cruza por el camino y la soberbia nos vence. De hecho cuando me "deprimo y lloro" no hago filosofía. Ni escribo ni manoseo el logos. Más bien hago signos sobre mi propio cuerpo - arrugas, presiones, ahogos... y podría escribir la canción más triste:Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos». Salud y librepensamiento, alegría y sandía para el verano

Vaya articulillo ^^ y cuanto nombre raro... parece sacado de la alineacion de la seleccion alemana de la Eurocopa xD animo y un saludo :) Vitis

¿William James?

mmm algo dificil de responder sobre todo porque la alegria es subjetiva. ser amargado solo por tener otro punto de vista, otra opinión, otro entendimiento de las cosas o sobre la vida al suyo??? se me ocurre Sartre.

Coincido, vaya "articulillo". No soy ni lejos experto ni avanzado en filosofía, pero que hay de Martin Heiddeger, ¿no hay alegría en su filosofía a pesar de todo?. ImPresionante Web!

Menos mal que te tenemos a ti para alegrarnos la filosofía y la vida con tus chanzas y ocurrencias, como este artículo, sigue así.

Quizá lleves razón y la reflexión no invite a la alegría. Eso es lo que pensaba al menos Holderlin: "El hombre es un díos cuando sueña y un mendigo cuando reflexiona"

Hola Miguel, propondría a ese "efecto alegría" a Montaigne, un filósofo luminoso, en el que la alegría por la vida va de mano de la profundidad. De todos modos creo que la mayor de la gente confunde la superficial jovialidad de las charlas alcohólicas y el humor grueso con la alegría. Hay en la película de Derek Jarman sobre Wittgenstein un momento en el que éste confiesa lo que le repugnan las orgías supuestamente ingeniosas a las que quieren arrastrarlo Russell y Keynes. Wittgenstein sería un ejemplo de vida de seriedad casi (o sin casi) neurótica en la que sus últimas palabras fueron "Decidles que mi vida ha sido feliz" Sobre este asunto de la felicidad artificial de manual de autoayuda, y su ligazón con el odio al pensamiento (que también está implícito en las anécdotas que relatas) me permito autocitarme en un artículo publicado en el diario Córdoba hace poco (perdón) http://www.diariocordoba.com/noticias/noticia.asp?pkid=420618

Pues yo me lo paso de miedo con Fernando Arrabal, que aunque me digan que no es un filósofo a mí se me da por verlo como a uno ...serán cosas mías?

Acabo de leer en un artículo de Fdo. Savater que un discípulo de Wittgenstein abandonó la filosofía porque queria estudiar algo donde al final supiera más que al principio: ¡Una ingeniosa forma de decir que el 'pensar filosófico' no muestra nada. ¿Y como puede estar alegre quien tiene la nada perpetua entre las manos? Por tanto, hay que cambiar el chip: Abandonemos la idea de que filosofo es quien investiga la 'realidad última' porque esto corresponde a fisicos. matemáticos, biologos, etc. Filósofo es quien examina el arte de pasárselo bien y transmite sus descubrimientos a otros. Y entonces sí podemos señalar con el dedo ingentes cantidades de filosofos alegres, divertidos, mágicos. Saludos

Es muy cierto que el filósofo (y no digamos el artista... ¡o el filósofo-artista!) gusta mucho de aparecer ante su público como un ser acosado por terribles tormentos interiores. Y el resultado es, como cabe esperar, esperpéntico. Pero coincido con Santiago Navajas en que el jaranero a tiempo completo resulta casi igual de repelente. De hecho, cuando amenazan con presentarme a alguien divertido y ocurrente que transmite alegría de vivir, me falta tiempo para poner tierra de por medio. http://antoniolopezpelaez.com