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Porque a veces también necesitamos el mal
Una de las actitudes asociadas a la vida humana es la queja y el lamento. Hay tantas y tantas cosas que no nos parecen bien que finalmente terminamos desarrollando un instinto de protesta no siempre correctamente fundado. Por ello quisiera hoy proponer cinco males necesarios sin los cuales la vida humana sería peor de lo que es en la actualidad. Y una pregunta a contracorriente: ¿Cabe una utopía en la que no exista ninguno de estos males"
  • El dolor: por muy molesto que resulte, ¿acaso no es la única forma de llegar a saber que algo no funciona en nuestro organismo" Existen enfermedades difíciles de diagnosticar precisamente por su ausencia.
  • El poder: en ocasiones la clase política exaspera a la sociedad que la sufre. Pero es difícil imaginar a alguien que prefiera vivir sin ningún tipo de poder político que regule y tome decisiones.
  • La burocracia: nos exasperamos ante las colas, los papeleos son interminables y las gestiones se multiplican. Desde luego que caben organizaciones más o menos eficientes, pero ¿hasta qué punto podríamos vivir en común sin solicitudes y formularios"
  • El trabajo: no son pocos los que echan pestes al acudir todas las mañanas a la fábrica, la oficina, la tienda o el colegio. Según se dice, la propia etimología guarda relación con el "tripalium", un instrumento de tortura. Frente a esto, tomamos conciencia de su importancia precisamente en tiempos como los actuales.
  • La muerte: adoptando un punto de vista puramente biológico, la muerte es un mecanismo más de los ecosistemas. No importa que millones de seres humanos mueran cada día: se dice que estamos explotando el planeta de manera exagerada. ¿Qué ocurriría si el ser humano alcanzara la vida eterna"
Y para terminar otra pregunta extraña: ¿Representan estos cinco conceptos males" ¿Puede alguno de ellos considerarse un bien, algo que debemos cuidar, preservar y valorar positivamente" Y por supuesto, dejamos la lista abierta a que cualquier lector proponga otros males necesarios...

Se me ocurre otro, pero no sé con qué palabra denominarlo. Sería algo así como la discrepancia, la discusión, el no estar de acuerdo. El que haya diferentes poderes, diferentes organizaciones, diferentes personas que tengan una postura distinta a la nuestra y que nos obliguen, a argumentar, a negociar. A veces nos cansa de los sistemas democráticos la permanente batalla dialéctica de los partidos, sindicatos, asociaciones empresariales, que con frecuencia nos hace sentirnos perdidos entre las distintas visiones de las cosas, pero lo que caracteriza a las dictaduras es la aparente calma que sigue a la represión de todas las opiniones que contradicen a la oficial.

Todos los elementos que citas son, precisamente, aquellos contra lo que luchamos. Por eso si los calificáramos de "males necesarios" deberíamos de dejar de luchar contra ellos y aceptarlos. Dolor, poder, burocracia, muerte, trabajo. Pero no dejamos de hacerlo aunque reconozcamos las aporías --- especialmente en el caso del dolor y la muerte. En el caso del trabajo creo que hay menos dudas salvo que llamemos trabajo a cualquier tipo de acción(incluida la creativa): Si el trabajo es el nec-otium, cabría decir lo de Ortega: "La técnica(el trabajo) es el esfuerzo para ahorrar esfuerzo, para quedar vacantes, para el otium". La burocracia y el poder son males necesarios pero cabe imaginar una situación de educación del género humano en la que el poder no se cristalice en burocracia. En resumen, me interesa la aporía en el caso del dolor y la muerte (¡oh, cade vez me siento más metafísico! --- será la edad). Los otros casos es más discitible que sean bienes o males necesarios ...

En el anarcoprimitivismo según las tesis de John Zerzan se conseguiría mediante una regresión al Neolítico frenar la destrucción del planeta basándose en sociedades como los bosquimanos. Al nivel de la Ecología las autopistas quedarían como vestigios de la época industrial, utilizaríamos las mismas ropas de cuero durante toda nuestra vida y la tecnología y la ciencia pasarían a mejor vida. Obviamente este autor rechaza el Estado por lo que las jerarquías no existirían y el sustento se lograría como las sociedades cazadoras-recolectoras de antaño o que aún perviven en nuestros días.Después de leer "Sobre verdad y mentira en sentido extramoral" y reflexionar sobre los desafíos bioéticos que se nos presentaran sobretodo en este siglo que al parecer será el de la Biología me cuestiono si la Ciencia mejora la condición humana más allá del conocimiento. Cada día sabemos más sobre el origen del universo o sobre enfermedades que nos afectan pero lo que no hemos aprendido en toda la evolución excepto grupos muy pequeños es a convivir en armonía. Plantear un dualismo entre "lo primitivo" y "lo civilizado". Por último constatar que en España cada vez más gente opta por las ecoaldeas que se están formando escapando del Estado del Bienestar: elige una carrera, encuentra un buen trabajo,cásate,ten hijos,un coche,una casa y disfruta de tu jubilación. En cuanto a la burocracia odio muchísimo ese afán de tenerlo todo jerarquizado y controlado. Sobre estas cuestiones recomiendo el documental "Surplus". Un saludo.

Cinco males necesarios... Una de las actitudes asociadas a la vida humana es la queja y el lamento. Hay tantas y tantas cosas que no nos parecen bien que finalmente terminamos desarrollando un instinto de protesta no siempre correctamente fundado. Por ello quisiera hoy proponer...

No estoy de acuerdo con la necesidad de morir. Simplemente, quienes elijan la inmortalidad, que no tengan hijos.

1) El dolor no tiene por qué existir. Basta con hacerse revisiones para saber si algo va mal. 2) El poder no tiene por qué existir. Basta con simplificar las cosas y no habrá tantas decisiones que tomar ni harán falta tantas regulaciones. 3) La burocracia no tiene por qué existir. Basta con tener una vida sencilla y no depender de las instituciones. 4) El trabajo no tiene por qué existir. De hecho cada vez existe menos. 5) Las muerte no existe.

el matrimonio es un mal necesario??