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Entre la gramática y el uso
Los que andan dedicando tiempo a la tarea de aprender un idioma pueden constatar, a poco que reflexionen al respecto, que existen al menos dos grandes modelos de enseñanza. Detrás de ambos y en realidad sosteniéndolos, hay dos filosofías del lenguaje completamente distintas: dependiendo de qué entendamos por lenguaje, habría que optar por una forma de enseñanza u otra. Lo que llama la atención es que los dos paradigmas parecen convivir sin ningún tipo de problema, casi podríamos decir que amistosamente, como si fuera posible entender el lenguaje de maneras diversas (y a veces opuestas) y plantear una enseñanza en función de esos presupuestos tácitos, que jamás salen públicamente durante una clase pero que han de ser reflexionados necesariamente por cualquier profesor que se dedique a la enseñanza de un idioma (o al menos eso me parece a mí). Quizás ellos, desde su práctica directa y cotidiana puedan arrojar luz a la pregunta planteada hoy: ¿qué es aprender un lenguaje"

No hace tantos años, aprender un lenguaje era conocer y aplicar sus reglas gramaticales fundamentales. La situación puede resultarnos familiar: tipos de condicionales, reglas de formación de pasivas, reglas para el estilo indirecto, conjunciones subordinadas, adjetivación... Todos estos procesos lingüísticos vienen marcados por reglas que establecen claramente cómo debemos construir una proposición correcta. El ejercicio gramatical tradicional podía aburrir hasta al tedio: identificado sujeto, predicado o complemento, todas las frases eran absolutamente iguales, independientemente de que ellas estuviéramos diciendo que el sastre es rico, que me gustan las manzanas o que mañana quiero ir a jugar un partido de baloncesto. Visto así, el lenguaje es, fundamentalmente, una estructura que debemos aprender y respetar. La gramática es el esqueleto a llenar con la carne (pasajera y sustituible) de las palabras. Aprendida la gramática, uno estaba en disposición de ir al extranjero y constatar que era incapaz de decir ni una sola palabra. Qué le vamos a hacer: esta es la pobreza de la gramática, que hablando de todo no habla de nada en particular.

Desde hace alguna década se viene extendiendo una visión alternativa del lenguaje. En la actualidad, lo importante no es la gramática, sino el uso. Dar el salto de la teoría a la práctica, sin miedo a echar de menos en el camino las muletas gramaticales. De lo que se trata, en definitiva, es de echar a andar al lenguaje, ponerlo en práctica. No es tanto un objeto de estudio cuanto un objeto de uso, moneda de cambio cuando nos encontramos con otros oyentes. Siendo así, lo fundamental no es dominar las reglas gramaticales, sino atreverse a usarlas, incluso aunque no se conozcan del todo. La enseñanza actual de un idioma invita al estudiante a la osadía del error: lo importante es hablar y escribir, siendo un asunto menor si nos equivocamos. En defintiiva: el lenguaje ha de ayudarnos a saber desenvolvernos. Aprendemos a usar las palabras usándolas, y viendo cómo otros (compañeros, libros, audiciones...) las usan. Gramática y pragmática. Dos concepciones distintas del lenguaje, dos modelos de enseñanza. En la educación obligatoria y el bachillerato predominaba la gramática sobre el uso. En nuestros días, en las escuelas oficiales de idiomas, se da mucha más importancia al uso que a la gramática. ¿Existe esta dicotomía en la actualidad" ¿Es posible que los alumnos estudien simultáneamente desde dos ópticas tan distintas" ¿Podría un alumno de los últimos cursos de la escuela de idiomas suspender inglés en 1º o 2º de bachillerato" Preguntas a responder, a ser posible usando palabras con corrección gramatical.

¡Hola! Preguntas si es posible que los alumnos estudien, al mismo tiempo, desde dos perspectivas tan diferentes. Bien, pues... el mejor ejemplo es de los que vienen de fuera, de los inmigrantes. Cuando uno llega de fuera (y hablo por propia experiencia) y empieza a ir al colegio o al instituto, el castellano lo aprende por el uso. Lo que menos sabía al principio era el esqueleto, la gramática. Poco a poco se va aprendiendo a hablar, a comunicarse con los demás, a partir de los demás. Y al mismo tiempo, en el colegio enseñan el inglés, el francés... desde el punto de vista de la gramática. Nos enseñan los verbos, cómo conjugarlos, el orden de las palabras en la frase, etc. Y llego a la misma conclusión que tú: no nos enseñan a hablar, realmente. No nos enseñan los distintos tipos de registros (suerte si nos dicen que guy es tío), parece ser que con el estándard ya se conoce un idioma. Respecto a la última pregunta... sería probable que alguien, aunque sabiendo usar el idioma, suspendiese en gramática, pero pienso que es más triste tener un excelente en gramática y después no saber desenvolverse en el idioma respectivo. ¡Saludos!

¡Hola María! Llego un poco tarde al debate, pero es que llevo unos días algo liado... Quisiera plantear el caso opuesto: personas que, por los motivos que sean, se han visto obligados a vivir en un país extranjero. Aprenden el idioma por el uso, como tú bien señalas. Después, abandonen o no ese país, pueden llegar a sentir la necesidad no sólo de hablar sino de saber que lo hacen bien, de dominar lo que escriben y dicen. Es entonces cuando quieren aprender la gramática y se apuntan a escuelas de idiomas, academias, etc... A mi modesto entender, la gramática era antes un valor absoluto, lo cual era un error. El problema está en que ahora vivimos tiempos opuestos: se valora tanto el uso, que se termina descuidando la gramática. Sé que la solución del término medio puede defraudar a muchos, pero ¿Se puede usar un idioma sin la gramática? Por otro lado: ¿Qué sentido tiene la gramática si no se usa?

¡Buenas! Por poder... Probablemente, si yo desir que sabo ablar bien el español y comenzaba a escrivir de hestas formas, tu igualmente me entenderías, jaja. He ahí la importancia de la gramática. Uno puede saber hablar un idioma, pero no por eso sabrá hablarlo y escribirlo bien. ¿Importante o no? Depende de cada uno. ¿Es suficiente con comunicar nuestro mensaje, de mejor o peor manera? ¿O queremos perfeccionar nuestro conocimiento del idioma? Entonces tendrémos que saber a fondo el esqueleto, porque la lengua, entre otras cosas, es el conjunto de ambos factores: uso y gramática.